lunes, 25 de octubre de 2010

Madroño. Arbutus unedo. Familia: Ericaceae. Valverde de la Vera

Madroño, Madroñero, Albornio, Borrachín, Madroñera
Familia: Ericaceae. Arbutus unedo 

Característico de la zona mediterránea.

Su fruto rojo con carne amarillenta, tarda un año en madurar, por esta razón  puede presentar flores y frutos a la vez.  Comidos en exceso pueden producir una especie de borrachera, embriaguez y dolor de cabeza. De sus propiedades destaca la de ayudar a reducir los niveles de colesterol favoreciendo su excreción.

El madroño también contiene en sus hojas  y en la corteza glucósidos fenólicos,  con  propiedades antisépticas y antiinflamatorisa sobre el sistema urinario además de antibacteriana y nefroprotectora, por lo que se utilizan para combatir las infecciones urinarias, las cistitis, los cálculos y cólicos renales así como las diarreas y disenterías.

La madera proporciona un buen combustible, muy apreciado en las herrerías; los grandes ceporros o cepas que forman su sistema radical son casi tan apreciados como la leña de la encina para usarlos como combustible y para hacer carbón.

6 comentarios:

Dejemonos sorprender dijo...

Muy lindos sus frutos, buenos colores tienen.. La verdad no lo conocia.. Aquí no hay..
Un saludo..

Lourdes dijo...

Y además es un árbol bellísimo en todas las épocas,pero más ahora. Jamás está desnudo de vida. Es otro indicador de lo diferente que es La Vera. Por Aldeanueva ves pocos, pero se me olvidó decirte que por la carretera de Jaraiz a Pasarón, hay también infinidad de ellos.
Me gusta pasear por las fincas abanadas de Valverde, pues se vé como se están repoblando estos terrenos, de estos árboles.
!Un año entero el fruto para madurar! Tiene tela el madroño.

isabel hermosell corrales dijo...

Por lo que he leido es así...Y parece ser, Lourdes, que por esta razón es por la que emborrachan...Un abrazo

El Afrentoso dijo...

Al caer la tarde pude ver como de las lindes de la Dehesa Boyal de Jarandillaemergía un viejo jabalí que de súbitamente invadió la carretera. Tuve que frenar rápidamente. Durante un largo trecho el animal trotó delante de mi automóvil haciendo caso omiso de las señales luminosas y acústicas. Se trataba de un gran cochino macho rebosante de fuerza y de belleza, con el lomo cubierto de un tupido manto de cerdas blancas que recordaban la librea cana de los gorilas de montaña. Cuando se detuvo junto a la cuneta detuve el coche y me apeé para observarle mejor.Le voceé y le arrojé piedras imyentando que se alejase de la carretera. ¡Sencillamente me ignoró completamente!
Con paso tranquilo se encaminó bajo una higuera y allí permaneción largo rato engolosinado con los higos que se habían derramado por el suelo.
¡Lastima de cámara de fotos!
Le he deseado buen provecho, luego continúo mi camino hacia el pueblo.
La Vera, en ocasiones, regala este tipo de encuentros.

EMILIA CORDERO SÁNCHEZ dijo...

Me ha sorprendido gratamente encotrar este blog, me encanta. Maravillosas fotos, al igual que tus explicaciones.
Te seguiré.

Lourdes dijo...

En Valverde es difícil, pasear sin toparte con uno de estos árboles, pero hoy José y yo, nos hemos tropezado con dos bosques enormes de estos ejemplares. Nos alegra comprobar como pueden en esta zona ganarle el terreno a los pinos. Nos hubiera gustado un montonazo compartir el paseo contigo, pues además estaba el duriilo,los ruscus, en todo su explendor frutal. Por otra parte los castaños reflejaban la luz del sol, en nuestras caras, las cornicabras color mandarina, hemos contabilizado algún arce más de Monpellier. En el suelo habremos visto como 20 variedades de setas diferentes, en fín hubiera sido más fáci y más real, describir el otoño a través de tu cámara. Besos.