domingo, 28 de octubre de 2012

La Amanita Muscaria se cría en todo tipo de bosques. En la península Ibérica se encuentra especialmente en la mitad septentrional.
A juicio de muchos, las Amanita muscaria son los miembros más hermosos del reino de los hongos. Brotan en los bosques de Europa, Asia y América desde hace milenios.
Se cree que diversos pueblos de Asia y Europa central han empleado Amanita muscaria como parte de ritos religiosos desde mucho antes del advenimiento del cristianismo.

La evidencia más antigua del uso de Amanita muscaria como intoxicante se basa en análisis lingüísticos de Asia del norte. Cerca de 4000 años a.C, el lenguaje urálico se dividió en dos ramas, y ambas contienen la raíz "pang" que significa "ebrio" y a la vez es el nombre que recibe el Amanita muscaria. Esto sugiere que las propiedades psicoactivas de este hongo eran conocidas desde entonces.
En el noreste de Siberia se han encontrado petroglifos que datan de 1000 a 2000 años a.C donde se muestran figuras antropomórficas con hongos en sus cabezas. Y en esta área actualmente habitada por los chukchi, persisten tradiciones culturales en las que los Amanita se utilizan como embriagantes.
Los cazadores de renos de la parte medie del río Anadyr decían que, si comían Amanita muscaria antes de botar sus canoas, se volvían más ágiles en la caza, casi volaban. Durante esta primera etapa, el intoxicado solía ponerse a cantar y a bailar, asaltado con frecuencia por ruidosas carcajadas. Los  renos que ávidamente los hongos alucinógenos amanita muscaria que tienen a su alcance  (razón por la cual tal vez son capaces de trasladar a Santa Claus volando alrededor del mundo)
Administrada por vía oral es muy tóxica para el intestino y el hígado, por lo que si se ingiere, inadvertidamente, se debe recurrir a un centro médico, mostrar el espécimen ingerido y sugerir pruebas de función hepática para descartar daño permanente. En grandes cantidades puede inducir al coma.