sábado, 3 de diciembre de 2011

Se oyen las nanas a las cunas pobres, y el llanto del rebaño en el aprisco.

"...El otoño ha dejado ya sin hojas
los álamos del río.
ha adormecido en plata vieja
al polvo del camino.
Los gusanos se hunden soñolientos
en sus hogares fríos.
El águila se pierde en la montaña;
el viento dice: Soy eterno ritmo.
Se oyen las nanas a las cunas pobres,
y el llanto del rebaño en el aprisco..."
("Ritmo de otoño" F. García Lorca)