sábado, 12 de enero de 2013

Hay cierta luz inclinada. Emili Dickison. Invierno en La Vera




  Hay cierta luz inclinada
en las tardes de invierno, 
que oprime como el peso
de los sonidos de una catedral.

Nos hace una celeste herida

No encontramos la cicatriz:
sólo una diferencia interna
donde se encuentran los sentidos.


Nadie puede enseñarle algo,
porque es el sello, la desesperanza:
una aflicción de realeza
que nos envía el aire.

Cuando viene, el paisaje escucha;
las sombras detienen la respiración;
cuando se aleja, es como la distancia
en la mirada de la muerte.

1 comentario:

Dorisalon dijo...

Que bello y nostálgico!!! Un abrazo